Tuesday, October 20, 2020

 

Marea y tapiz

Teresa Iturriaga Osa


No quiero ofrendas ni coros,
olas meciendo sus vientres,
un tambor de puñal y soledad.
        He aprendido a dormir
al borde de este charco.

        Ahora suena la roca, 
deshace su madeja del fondo.
        Media isla se me parte.
Y es la distancia precisa, las lentes
entre mi corazón y la luz.

       Redacta su carta el ocaso
bajo un salpicón de estrellas y piel.
La tinta se deja envolver
con un papel claro de cumbre. 
       No me cabe duda y la espero.

        Intuyo que mi alma quisquilla
sabrá cruzar, entre todas, la gran espuma
                                               de una marea real.
Lanzadera alta y fuerte 
como un ocho de septiembre.

        Cerca de mí, el olfato y la escucha.
Brilla el silencio, esa contundencia
que es rada de amor en cada cuerpo.
         Ella es la dueña 
                        del charco y del telar.


Friday, October 9, 2020

 

<<HEREDERAS>>

El cortometraje titulado "Herederas" forma parte de un proyecto de arteterapia que invita al espectador a adentrarse en lo más profundo del ser humano.

Ver "Corto de VideoArte "Herederas"" en YouTube


https://youtu.be/L9wCj6pgE1g






Maite Del Río / psicóloga y bailarina


Sunday, October 4, 2020

 AZUL ULTRAMAR

de Carmen del Puerto Varela / Ediciones El Drago

CAMPAÑA DE CROWDFUNDING

 

Reseña

Por Teresa Iturriaga Osa  


<<Cuando brilla el lapislázuli>>

 

AZUL ULTRAMAR, de Carmen Del Puerto, es un libro que sorprende por su talante multidisciplinar. Un invento didáctico y lúdico de gran profundidad, acompañado de un exquisito cuidado estético y, sobre todo, de una personalidad que retumba con toda su fuerza como una voz lírica inconfundible. A eso le llamamos los traductores “idiolecto del autor”, una marca única que define al sujeto creador como su huella dactilar y nos acerca a su programa emotivo-conceptual para descubrir el sentido del texto. No es necesario decir que, en muchas ocasiones, en la tarea traductológica, a duras penas se puede encontrar ese trazo común en su mayor nitidez. Quizá la densidad del mundo material de los tiempos que vivimos y la fea costumbre de adherirse a sus modas culturales, sea la causa de una falta de ingenio en la obra creativa.

En el caso de AZUL ULTRAMAR, hay que confesar que fondo y forma constituyen un potente amplificador de la intención de la autora, que no es otra que despertar el espíritu investigador a través de su obra. Carmen, siempre entre libros y estrellas, ha aprendido a mirar la vida por telescopio y perderse en el asombro de un universo infinito de constelaciones donde todo se expande. De ahí que su mente abierta le haya ido mostrando con muy buen criterio la puerta de entrada al juego de la complejidad, al cromatismo que se aleja del pobre discurso del saber cuadriculado. Como una mariposa del caos, en AZUL ULTRAMAR, ella emprende su vuelo entre capas atmosféricas en sintonía. Del cuadro al poema, del poema al cuadro, pasando por el mundo interior de quien observa, el proceso nos enseña que en el aprendizaje nada se detiene, porque la energía se transforma constantemente. Desde el primer verso, la poeta avanza como una onda cuántica por territorios que los guardianes de la cultura aún se empeñan en mantener alejados, pero ella insiste y sus electrones se despliegan más allá del azul. De un polo a otro buscan su equilibrio hasta que por fin se encuentran en la dimensión ultramar, espacio donde se abrazan las artes. Carmen nos invita a seguir la espiral y danzar con los trazos y los versos en su transparencia. Es su modo de decirnos que en ese viaje sensible cada cual es libre de interpretar. Y no es la primera vez que el azul inspira a un artista y envuelve su obra con la intensidad de sus tonos. Ese color ultramar, piedra lapislázuli cuyo simbolismo impregna todo el libro con su lenguaje jeroglífico, nos transporta a la magia de Egipto, pero también al alma de los pueblos pescadores del Mediterráneo. Cómo no recordar las paredes de la villa y el jardín que Jacques Majorelle convirtió en un cuadro vivo al pintar de azul su residencia de Marrakech. 

La pintura, como la poesía, posee una sintaxis y un ritmo musical rebosante de creatividad. De ese modo, Carmen Del Puerto ha conseguido adaptar, versionar, traducir la obra artística en palabra, y lo ha hecho con un estilo que no se detiene en la mera copia que se desprende del original. Es una bella manera de explorar el arte guiado por la escritura poética. Nada mejor que unos versos del libro para confirmarlo: No te sientas derrotada,/ pues tu arte es genuino./ Duplicaste tu mirada,/ desafiaste al destino.




Campaña de Crowdfunding:

https://edicioneseldrago.com/producto/azul-ultramar-de-carmen-del-puerto-varela/ 



Saturday, September 19, 2020

 

BLOG EMMA GUNST

Con más de 10 mil poemas publicados (y 62 mil visitas mensuales) el blog Emma Gunst, de Miriam Tessore, nuclea -a través de un apasionado trabajo de lectura, curaduría, edición y divulgación- las producciones poéticas de mujeres de todo el mundo.




Fuente: https://latinta.com.ar/2018/04/emma-gunst-la-poesia-de-nosotras-esa-salvadora/

Teresa Iturriaga Osa

(Palma de Mallorca, Balearic Islands, Spain)
PhD in Translation and Interpretation by Las Palmas de Gran Canaria University (Canary Islands, Spain). She has worked in management and cultural journalism, sociology, radio, poetry, essay, story, translation. She has directed intercultural literary projects with women's voices in storybooks, for instance: Que suenen las olas (women who write in the Canary Islands and Morocco), Desvelos (various stories based on the experience of eigth women of different cultures who lived in shelters for battered women in Gran Canaria) and Alar de Rosas (a collection of prose stories by Spanish writers on the value of childhood friendship). She has published the books Mi Playa de las Canteras, Juego astral, Revuelto de isleñas, Sobre el andén, Gata en tránsito (poems prologued by the renowned Spanish poet J. M. Caballero Bonald), Campos Elíseos, En la ciudad sin puertas, DeLirium y El oro de Serendip (at present in french version: L’Or de Serendip). She has participated in several Spanish anthologies: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Ecos II, Doble o nada, Espirales Poéticas, Madrid en los Poetas Canarios, París, Mujeres en la Historia I-II-III-IV, Casa de fieras, Pilpil y mojo, Sexo Robótico, 2120.





Friday, August 21, 2020

 

POESÍA


 

Teresa Iturriaga Osa


BOLGHERI

 

Al entrar en el Camino de los Cipreses, el volante sigue la línea recta del destino. Carducci les canta en verso, doblan sus sombras cónicas hacia los seres.

Gigantes entre el Cielo y la Tierra Maremma, hablan, alzan los ojos en los aledaños de la eternidad. Caen de sus brazos los viñedos como melenas de mujer toscana. Duermen los gálbulos. Un silencio trenzado en doble hilera se esparce por el fondo luminoso.

Ríe el mediodía y bebe la copa densa de su figura, cinco kilómetros de presencia esbelta, pluma simurgh inconfundible.

Una fragancia da brío al bienestar del alma. Huele a resina, madera a salvo del tiempo y de la intemperie. Fougère con notas de salvia y acordes de uva.

Es la puerta etrusca, un contorno hecho de siglos artesanos.

La señal del Árbol de la Vida.

 

*** 

Agosto 2020 / Piazza Teresa Bolgheri

Castagneto Carducci, Bolgheri, Toscana.

 

Wednesday, July 29, 2020



OJOS DE MUJER GACELA

Teresa Iturriaga Osa




Unos meses antes, a finales de otoño, se habían conocido en una cena de gala, cuando ella estrenaba sus quince años ante la alta sociedad. Entonces, Londres bullía en plena euforia de la era industrial. Comenzaba el periodo del Raj Británico tras haber sofocado la Rebelión de la India, una sublevación iniciada por los cipayos, soldados hindúes de la Compañía Británica de las Indias Orientales que se habían rebelado contra el yugo de la corona. La reina Victoria preparaba las celebraciones a las que asistirían los principales destacamentos que habían defendido las colonias del Imperio e iban a ser condecorados por sus hazañas. Lady Sarah también había sido invitada a los fastos como la princesa Omoba Aina, ya que su realeza había sido reconocida tanto por la monarquía británica como por todas las dinastías europeas.

–Princesa, me habían hablado de usted como un portento de la naturaleza, pero no hay palabras para describir lo que ahora veo -le dijo el joven oficial a Lady Sarah mientras un sirviente hindú les ofrecía una copa de vino.

–Caballero, por favor, no siga mirándome así, como perro sin dueña –coqueteó ella ante su repentina presencia, mientras sonreía a los comensales y por el iris le brincaban las gacelas–, bien sabe usted que esta sala está llena de damas a la espera de su conversación.

–Créame si le digo que no se hacen caminos sobre arenas movedizas. Mejor, puentes –le hablaba como si aquellos ojos de azabache le hubieran embrujado totalmente, ajeno a sus compañeros de regimiento, que se divertían persiguiendo a las criadas. 

   
Al joven militar no le importaba que le vieran con una mujer que, aunque fuera princesa y ahijada de la reina, todos criticaban por la espalda. Porque era negra, negra como el betún en una sala repleta de blancos sometidos a una severa doctrina victoriana, clasista y puritana. A nadie se le podía pasar por la cabeza que un romance entre un blanco y una negra pudiera formalizarse en un matrimonio de cierta posición social. En cuanto a la sexualidad, todo era tabú y la doble moral era tan ridícula que caía en el absurdo. Por un lado, la reina ordenaba alargar los manteles de palacio hasta el suelo para evitar que las patas de las mesas excitaran el morbo masculino como piernas femeninas, y por otro, la prostitución de hombres, mujeres, niños y niñas, día a día, iba en aumento. Se organizaban orgías tanto en burdeles como en salones privados de la alta sociedad. Una vida promiscua y frívola ocultaba todo tipo de perversiones y abusos en los bajos fondos londinenses.



El consumo del opio también estaba prohibido, pero no así su producción e importación, por el libre comercio con la India, debido a los intereses británicos en sus colonias. Pura fachada. Lo cierto es que la esbelta figura de Lady Sarah deslumbraba sin remedio a todas aquellas personas de buenas costumbres, pero absolutamente hipócritas. Ella manejaba los modales aristocráticos con la destreza de una jugadora profesional en un casino: rápida, refinada, con cintura de avispa, iba amarrando almas al espejismo de su femineidad. Una figura de ébano viviente.

–Es usted la mujer más bella que he visto, un capricho con mayúsculas –pronunció su halago en voz baja, comprobando que la cercanía de su piel la haría definitivamente su diosa.

        Por primera vez, bajo un estricto protocolo de castidad bien aprendido para moverse en aquel circo cortesano, a Sarah le brotó por dentro un fuego insumiso y el chispazo le recorrió los circuitos sensoriales de punta a punta, haciendo explotar sus fusibles hormonales. Azorada, sus pezones temblaron como pupilas de placer contra el corsé. Por eso, enmascarando el desconcierto de un fulgor nada usual en sus círculos de etiqueta, actuó con altivez y seducción contenida. 

(cont. próxima edición)



Teresa Iturriaga Osa 
Doctora en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Reside en Canarias desde 1985. Dedicada a la gestión cultural, periodismo, sociología, radio, poesía, ensayo, relato, traducción. Directora de los proyectos interculturales Que suenen las olas (Canarias-Marruecos) y Alar de rosas (España-Honduras). Sus libros: Mi Playa de las Canteras, Juego astral, Revuelto de isleñas, Desvelos, Sobre el andén, Gata en tránsito, Campos Elíseos, En la ciudad sin puertas, DeLirium y El oro de Serendip (L’Or de Serendip edición francesa). Se incluye en varias antologías: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Ecos II, Doble o nada, París, Mujeres en la Historia I-II-III-IV, Casa de fieras, Pilpil y mojo, Sexo robótico 2120. Próximamente: Arden las zarzas.


Thursday, July 9, 2020


Mujer a la carrera





Si me nombras mimosa
las hojas de mi árbol tiemblan, tiemblan
hasta desperezar el orgullo,
entran pacientemente las horas
en los recodos de la costa,
nadan hasta la orilla con su cadencia salada
mientras mi niña juega a esconderse en las palmeras.


Soy lo que se dice frágil,
rara lava roja sin huella,
mujer buscadora de nidos,
como el extracto de desmodium
a cámara lenta limpio entrañas,
curo la ira de un abrazo,
su plomo pesado, gigante.


Las hiedras se flexionan en un pacto,
y bajan a contármelo al oído...
Me quedo estupefacta.
Alguien, y digo alguien,
pues no sé de dónde llegan los dictados,
tramó en serio lanzarme unas amarras
hasta el mismísimo cuello de cisne.


Yo me rebelo, chillo,
mi amazona espanta moscas de locura,
ahuyenta despedidas,
arroja lejos mis sandalias y me empuja.
Y salgo corriendo sin lianas ni zarcillos,
para que la noche no me atrape
sin haberme conocido. 

Teresa Iturriaga Osa

Ed. la vocal de Lis, Barcelona, 2017.