Wednesday, December 16, 2015


POESÍA


 
 

<<Hay un quizás>>

 

        Empujé la puerta,

entré en la fresca alacena de tu oscuridad

y las palabras abrieron en dos el silencio,

dejaron salir un vuelo de nudos,

                               gargantas aullando palomas,

cardos de estupor ante mis puños

cansados de luchar con restos de dunas.

 

        Viniste a mi encuentro.

Eran las doce.

                         Nada cumplía años en nuestra casa.

Parecías el mismo joven de ayer 

y prometí volver a vivirte por enésima vez.

Así fui descalzándome las alforjas del grito.

 

        Al otro lado,

podía tocar tu escucha

                     encaramada de bruces al pozo,

un leve suspiro de aulagas sostenido

en reserva, por si acaso morías.

 

        Las cuerdas podrían partirse 

               de repente, sin espacio para el adiós,

sin los muelles necesarios

para el triple salto mortal.

 

        ¿Alguien sabe lo que oculta esta pausa del esparto

antes de empezar a caminar y caminar un largo beso?

 

        Las piedras... Quizás.

 

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Teresa Iturriaga Osa

Doctora en Traducción e Interpretación por la ULPGC (Canarias, España). Trabaja en periodismo cultural, sociología, radio, poesía, ensayo, relato, traducción. Libros publicados: Mi Playa de las Canteras, Juego astral, Yedra en vuelo, Revuelto de isleñas, Desvelos, Sobre el andén. Gata en tránsito, Campos Elíseos, En la ciudad sin puertas y DeLirium. Se incluye en las antologías: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Que suenen las olas, Ecos II, Doble o nada, Espirales Poéticas, Madrid en los Poetas Canarios, París, Mujeres en la Historia I-II-III y Casa de Fieras.
 
Foto / T. Iturriaga

 

Wednesday, November 11, 2015


Esfuerzo en red






A veces, la marea arrasa la playa, enmudece la luz
y crece en la epidermis una vida subterránea de golpes secos,
una artesanía del embate, porcelana hecha de añicos de amor.
Con su mano de espuma se aleja el silencio marinero,
sigue muy de cerca las velas de la ilusión.

¿Qué decirle al capitán?

Que estalló el sueño, que el cemento me llegó hasta las rodillas,
que me cerró la puerta en la cara y por eso no fui.


Un mundo de balances y cuentas
en la cruz de una gran red, trapecista
con un doble vacío, la tierra no me respondía,
el cielo se tapó la boca de arena y se tragó su miel.
Avancé a trompicones, regalando farolillos en un patio de sombras.
Repetí mi koan día tras día en su levedad,
denuncié lo efímero del cuadrado
y escribí y escribí y escribí…
acariciando espirales en cuerpo y rostro.


Entrené en mezclarme en la farsa,
ejercité mis músculos, lo intenté todo, de veras...
pero mi espíritu saltó de cabeza
sobre los hombros de la materia…
tomó las riendas y me registró lejos de la rentabilidad,
lejos de los hierros, de los plazos,
de las obras de la empresa humana.
Cuánto me costó sacar la cabeza del fondo
y desoír el grito.



Teresa Iturriaga Osa






Sunday, November 1, 2015


PRESENTACIÓN DE "LAS VENTANAS DE LA VIDA" Y "CORAZÓN ARDIDO",
de Maria José Mielgo Busturia, escritora y editora bilbaína.

En la Librería Sinopsis, el 13 de noviembre, día de las librerías,
a las 18.30 h. en Las Palmas de Gran Canaria.
 
 
LAS VENTANAS DE LA VIDA,

de María José Mielgo Busturia





         Tomo entre mis manos el libro de cuentos Las ventanas de la vida (Ed. Granada Club Selección, 2012) y observo su portada de azules y grises infinitos. Un destino a lo lejos dibuja la estación del salitre, un olor a algas penetra en mi interior. Me parece estar llegando una vez más en tren a Zumaia como todos los veranos de mi infancia. Ahí está el milagro: las ventanas, el ritmo cadencioso del tren, la playa. Porque en Las ventanas de la vida, María José Mielgo Busturia revela el sentido de una vida abierta al sueño.

         En cuanto comenzamos a leer el libro, despertamos a un nuevo día con ganas de respirar esa sinceridad que entra por sus ventanas. Indudablemente, la escritura narrativa de María José Mielgo nos lleva a la sorpresa, al aroma del lenguaje cotidiano en el que aflora su naturaleza poética. Sus historias reflejan los rostros de la sabiduría popular, el pan de cada mañana, las lágrimas secretas del aquí y del allá, el tiempo que gira al compás de las vías. Palpita el alma al paso de las líneas de esta mujer que lucha por ser poeta cada instante del día y de la noche. Siempre.

         Uno a uno, los cuentos del libro arrastran la nostalgia de un mundo de amor perdido con sus posibilidades de renacer en la vida adulta. Sus nudos emocionales dejan entrever la pena por lo que pudo ser y no fue, trenes que pasaron y dejaron su estela. Todo lo que vive, la autora lo plasma en cada detalle. Prosa que se hace verdadera cuando consigue vibrar en nosotros como las cuerdas de un violín en comunión musical con otros instrumentos. Sentimos así el dolor físico y anímico por doquier, una inquietud de mariposas en abanicos de incertidumbre, el temor, la obsesión, la herida, la decepción, la cobardía, la lucha, la impotencia y el amor hasta el delirio. Son los ingredientes de la profundidad creadora en la buena literatura. Y en el intercambio con el lector, de estímulo en estímulo, un cosmos de percepciones sensoriales se despliega en nosotros. Así, María José Mielgo consigue una sensación mágica de existencia compartida. Entramos en su piel bajo un escalofrío al atravesar el puente de las ausencias. Nadamos en un mar de fragor inconsciente que va pasando de una superficie a otra.

         El compromiso de la escritura es una relación amorosa y febril que la autora contagia. Por eso, su prosa deshace entuertos y trasciende la simplicidad aparente de las historias expuestas. Habla más allá de las palabras y queda inasible lo que no llegamos a comprender, a captar, a retener. Hay sonidos de otras lenguas sutiles que se mueven en otra dimensión, como ondas que viajan a la velocidad de la luz, destellos de vida emocional que no pueden explicarse con palabras. Les animo a descubrir el misterio inscrito en el rostro de Las ventanas de la vida, sentirán su caricia con las primeras ráfagas de aire fresco al abrir su alma sin miedo al vacío.


                                                 Reseña escrita por Teresa Iturriaga Osa

                                                             Escritora y traductora


 
Instantes de la presentación en Librería Sinopsis
 





Las escritoras María José Mielgo y Teresa Iturriaga en Sinopsis,
las Palmas de Gran Canaria.

 
 
Con el pintor José Luis Vega en Hotel Madrid,
las Palmas de Gran Canaria.



Tuesday, October 20, 2015



PEGADA AL CRISTAL




Tu cerebro, contenedor de peces,

se agujereó en el momento mismo en que aparecí

por sorpresa

ante tus retinas

acostumbradas al desasosiego marino…

Al instante, se clavaron en mí,

fue un paro de silencio,

una huelga de brazos y piernas...

y tú, perplejo de todo,

hasta de ti mismo.



Esa mirada fue acercándose

ciegamente hasta la boca

del pez más procaz

para indagar con sus lentes sobre mis raros dibujos

y ya quedarse pegada al cristal

para siempre,

derretida en un bloque de agua,

como decían y dicen los viejos manuscritos,

combatiendo en aras de su senda,

delirio y eternidad.



GATA EN TRÁNSITO, ED. ALHULIA.



Teresa Iturriaga Osa

 
Doctora en Traducción e Interpretación por la ULPGC (Canarias, España). Reside en Las Palmas de Gran Canaria desde 1985. Trabaja en periodismo cultural, sociología, radio, poesía, ensayo, relato, traducción. Ha dirigido proyectos literarios con voces de mujer. Libros: Mi Playa de las Canteras, Juego astral, Yedra en vuelo, Revuelto de isleñas, Desvelos, Sobre el andén, Gata en tránsito, Campos Elíseos, En la ciudad sin puertas y DeLirium. Participación en varias antologías españolas: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Que suenen las olas, Ecos II, Doble o nada, Espirales Poéticas, Madrid en los Poetas Canarios, París, Mujeres en la Historia I-II-III y Casa de fieras.


Monday, October 5, 2015

Nube larga de azor 
 
 
 
 
                                           
         Desde aquel día, me voy pintando a briznas
el cabello azul, hojas, cáscara, nogal, 
cera en tamiz, sonrisa indudable.
        Y es que nunca sé medir el tiempo del azor
ni su sorpresa cabizbaja al venir a besarme.
       Ayer, sin ir más lejos, una nube larga pasó, 
iba a lo suyo, sin mirar a nadie camino de su nido.
        Recitando sonrojos de azotea,
un cántaro de álgebras le dobló el alón gris
y la brisa lloró de verdad sobre la tierra. 

        Aún se oían los temblores, pulso de distancias perfiladas,
un tumulto de aves en su horizonte otoñal.
        Luego de anochecido, se sentó el ruido.
        Pero una cabeza llena de enjambres
agitó el sueño de la última balada de la tarde.
         La espera se fumó todo el olvido,
apagó su lunar alzado de pretil y escote...
         Y así, estrujada por el tercer ojo silencioso,
hora tras hora, con el cuello partido,
su boca se fue haciendo cada vez más mía.


 ***

 
Teresa Iturriaga Osa
 
 

Sunday, September 27, 2015

 
 
"100 Mil Poetas y Artistas por el Cambio"

 
 
 
VELADA POÉTICA en Vegueta, las Palmas de Gran Canaria, septiembre 2015

 
"100 Mil Poetas y Artistas por el Cambio", un movimiento para manifestarse a favor de la Paz y el Medio Ambiente.
 
Evento organizado por los Talleres Literarios "Espejo de Paciencia" y Dulce María "Loynaz"
 

 


Encuentro de música y poesía. El acto se incluye en una convocatoria mundial donde intervienen poetas, músicos, fotógrafos y artistas.

 
 
Miembros del Taller Espejo de paciencia impartido por Juan Francisco González-Díaz y poetas invitados: Teresa Iturriaga Osa. Berbel. Dunia Sánchez Padrón. Tino Prieto. Elena Cabrera. Jorge Suárez García. Leonilo Molina Ramírez. Elvira.Isabel Santerváz. Beatriz Astudillo. Olga Cabrera. Ana María Martín. Ina Molina. Esteban Rodríguez. Cayetana García. Alex Santana. Cesáreo Robaina.Carmelo González. Belkys Rodríguez. Juan Tejera.Martín. Olivia Falcón.


 
 

 
 
  
Fotos / Veph Cabrera
 
 
 

Sunday, September 6, 2015

 
FIL ROUGE

 


EXPOSICIÓN DE PINTURA
de Nadia Ouriachi Conejo


 




Inauguración el 11 de septiembre de 2015 a las 18.30 h.

hasta el 12 de octubre de 2015

Lugar: Café la Galerie du Sofitel Jardin des Roses
Souissi- Rabat



 
 
 

 
 
 


NADIA OURIACHI, EL SUEÑO EN EL PINCEL


 

Por Teresa Iturriaga Osa


 
        Recorrer con la mirada la pintura de Nadia Ouriachi no nos deja indiferentes. Afloran en nuestro interior sentimientos de rebeldía al recordarnos la triste situación de muchas mujeres tratadas como mercancía por todo el planeta. Sus trazos denuncian que el cuerpo femenino no puede ser un mero objeto de deseo. Ese espíritu de posesión y de dominio deshace los sueños y las potencias de las mujeres que, en vez de ser contempladas con admiración, son utilizadas al servicio del consumo. En consecuencia, la belleza física sin libertad y respeto se precipita al abismo, en un río de caudal seco, vacío. Porque la mujer no es un producto que se come, se digiere y se deshecha. Su presencia debe disfrutarse como un don. Y el arte de Ouriachi está precisamente en hacernos ver el alma que se esfuerza por salir al exterior para reconstruir la naturaleza creadora caída. De ahí que nos interpele y nos anime a reivindicar la dignidad humana hoy tan maltratada y sedienta de amor.
 
 



 
 
         He querido expresar el grito de esta artista en mis versos:

 
<<Tajine de mujer>>


 
Tómese un sueño a la Mandarina.
Después, añadir varios ingredientes
en una olla a presión:

 
un trozo de viento atado,
una cucharada sopera de niebla,
un ramillete de flores mudas,
una loncha de sonrisa.

 
Mézclese también con alegría en polvo,
especias de gracia quemada
y unos bellos ojos enlutados en miel.

 
Finalmente,
reducirlo todo a migas
y servir el plato vacío
como postre del festín.

 

(Fragmento del catálogo de la Exposición FIL ROUGE.

 Impresiones sobre su obra.)


 
 
 Collage obra de Nadia Ouriachi Conejo
 
 

Pour plus de renseignements : 
Tél. : 05 37 675 756 ou H6813-MK@sofitel.com
ou email : nadiaouriachi@hotmail.com

 
 

Wednesday, August 12, 2015

 
<<Orden toscano>>

                                                     Teresa Iturriaga Osa

 

 
 

        Mujer, se acerca la tormenta,

desgrana su océano sobre las piedras,

encaja con el tiempo de las viñas.

         Subes y bajas los peldaños,

laja y tierra, de bancal en bancal.

 

        Recorres el puente de la brisa

al pasar de largo con tu ropa,

blanca luz, juventud exultante,

novia de fuego en la mirada.

        La flor de la pasión enmarca

dunas, silencio, rostros.

        El futuro se hace tramo

al ritmo del corazón.

 

        Ve, no te demores más.

Vístete con paso de ave, una fragancia

acaricia el susurro de un ladrido,

la perla que cae sobre tu escote.

        Mira cómo llueve y te urge la vida.

 

 
Foto / T. Iturriaga Osa
 
 

Thursday, July 30, 2015

<<A gatas>>

 Teresa Iturriaga Osa
 
 
 
 

 

        De la profunda oscuridad,

gravedad donde escuecen

las lágrimas,

se aprende la medida del silencio,

        imagen tan extensa

como una llanura sin hierba,

derrubio de la muerte blanca, 

        basal presencia

que llega a gatas al corazón

y allí se sienta. 

 

        Una duna de castillos cae a mares

con la espuma fina del tiempo. 

Se conoce de memoria el nombre

de cada duende submarino.

        La tarde no para quieta,

cambia de posición la arena seca, 

aplasta la mojada, llama al pescador 

y oye ruidos de remos.

        Una barca silba el agua...

avanza sin arrugas de rodillas.

 

        Afuera, una atmósfera al contraluz

roza la córnea, viene 

y bombea ese extraño color azul.

        Uno tras otro, el asombro va enlazando 

el talle de las buenas gentes 

que se bajaron los escarpes hasta el pozo,

perforando fisuras con sus voces,

        linternas, farolillos,

una verbena entera con su música...

la vista llena de ilusión.

 

 

Foto / T. Iturriaga Osa

 
 

Tuesday, July 14, 2015


 

POESÍA
 
Teresa Iturriaga Osa
 
 
        Una vez me preguntaron si era posible expresar por medio de la poesía todos los estados emocionales del ser humano...
        Sí, lo creo -respondí-. Incluso el silencio, que es el grado más alto de presencia, se expresa en los saltos de línea, en los puntos suspensivos, en una coma enquistada.
        Para mí la poesía es pura mística, porque cuando sale lo mejor de nosotros, somos poetas.
        La palabra que nace del fondo de la conciencia sabe que hasta la muerte es prolongación de la vida.
 
 
 
 
 
Hiperestesia
 
La poesía es una suerte de enfermedad,
una suerte de dolor de placer de oración.
Súplica a la palabra que nos rescata del desorden
y atrae sonidos aromatizados
en platos orientales
de canela y azafrán.
 
La poesía es sabor a muerte y nacimiento...
nacimiento y muerte...
muerte y nacimiento…
 
Mientras llegan los sabores entre miles de arco iris encerrados
en laberintos donde los conceptos bajan resbalando
la pendiente sin ancla ni asidero…
yo te rezo poesía primigenia
teñida de velos bailas tu danza de fuego
al chocar con las papilas de mi lengua
que-se-deleitan-en-el-placer-de-tenerte-por-un-momento,
como los dioses toman a las amantes,
por sorpresa y sin nombrarse.
 

 
 
Poemario <<Gata en tránsito>>, Teresa Iturriaga Osa.
Ed. Alhulia, Granada, 2011.